Hay monumentos, edificios o construcciones que se alzan con todo el protagonismo de una ciudad, dejando en un segundo plano otros enclaves con una historia y cultura dignas de recordar. Algo así pasa en Ronda.

En esta ciudad malagueña en plena Serranía del mismo nombre lo más famoso es el Tajo. Por este desfiladero sobre el que se asienta una ciudad de apenas poco más de 40.000 habitantes, pasaron el año pasado más de 650.000 turistas procedentes de todo el mundo. Todos ellos en busca de un selfie en el tesoro de Ronda, su niña bonita: El Tajo.

Puente Nuevo de Ronda

Pero a la sombra del Tajo, en esta ciudad que inspiró a artistas como Ernest Hemingway y Orson Welles y fue cuna de la tauromaquia, existen otros atractivos turísticos posibles de descubrir en tan solo 24 o 48 horas en la ciudad.

Ronda: un poco de contexto

Los orígenes de Ronda se remontan al neolítico, época de la que se han encontrado vestigios en el centro de la ciudad. Sin embargo, hay que rebobinar hacia adelante en el tiempo unos cuántos siglos para conocer el momento más próspero de Ronda y los rondeños.

Los romanos dejaron en Ronda (a los alrededores, no en el centro de la ciudad), uno de sus legados de más importancia y a día de hoy uno de los enclaves turísticos de más relevancia de esta región a unos 50 kilómetros de Málaga. Se trata de la ciudad romana de Acinipo, que aún hoy en día conserva algunos de sus más emblemáticos edificios como, por ejemplo, el Teatro Romano.

Pero no fueron los romanos quienes más huella dejaron en la ciudad, sino los musulmanes y los Reyes Católicos. Con los primeros, Ronda se convirtió en ciudad de la comarca y enclave fronterizo; con los segundos, se realizaron importantes reformas económicas y culturales como el ensanche de calles o la apertura de plazas.

Por último, al siglo XVIII le debemos la construcción de monumentos emblemáticos tanto en aquella época como en el presente de Ronda. Nos referimos al Puente Nuevo y la Plaza de Toros.

Qué ver en Ronda

Puente Nuevo

El protagonismo de Ronda se lo lleva el Puente Nuevo, conocido como El Tajo; una monumental construcción con más de 200 años de vida que se ha convertido en todo un símbolo de la ciudad malagueña.

Para disfrutar de una vista espectacular lo mejor es bajar, por ejemplo, hasta la zona del Albergue de los Molinos ya sea andando o en coche. Y es que ver el puente desde este rincón te permite obtenir una visión panorámica del mismo que dejará en tu retina una fotografía de postal. Con más de 100 metros de altura, el Puente Nuevo de Ronda comunica el casco histórico y la zona nueva de la ciudad, salvando además, el Tajo de Ronda.

El Puente comenzó a construirse en 1751 aunque no era la primera vez que se intentaba. Una primera versión se construyó en 1735 pero se derrumbó apenas seis años después, provocando el fallecimiento de 50 personas. Algunos restos de este primer viaducto todavía pueden verse al lado del arco derecho, el inicio de un arco sin finalizar.

mirador de Ronda
Vistas desde uno de los miradores de Ronda

Otras bellas vistas del Puente Nuevo de Ronda las encuentras en algunos de los miradores que hay en la Alameda del Tajo. Aunque si de vistas hablamos, también te impresionará mucho mirar hacia abajo desde el Balcón del Coño, llamado así popularmente por ser esta la primera palabra que pronuncia la mayoría de gente al asomar la cabeza por este mirador del que cuelga la muralla.

Alameda del Tajo

Ubicado a pocos metros de la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced. Compuesto por cinco avenidas paralelas, gracias a su arbolado que protege del sol, es el lugar idóneo para un paseo en cualquier momento del día y temporada del año.

Alameda del Tajo en Ronda
La Alemeda del Tajo, en Ronda, está especialmente bonita con los colores del otoño

El parque, además, desemboca en algunos balcones y miradores desde los que disfrutar de unas maravillosas vistas del Hoyo del Tajo y la Serranía de Ronda. A través del Camino de los Tilos se sale del parque para llegar hasta la Plaza de Toros de Ronda.

Entre sus árboles, hay algunos de más de 200 años de antigüedad y de los más importantes de la provincia de Málaga, como, por ejemplo, el pino piñonero. Por cierto, fíjate en la placa ubicada al lado del tronco de muchos de sus árboles, llevan el nombre y fecha de nacimiento de los niños que los plantaron, una bonita iniciativa para que los más pequeños se familiaricen con la naturaleza y aprendan a cuidarla y quererla.

árbol de la Alameda del Tajo
Un árbol con la fecha de nacimiento y nombre de la niña que lo plantó

Plaza del Socorro

Es de las más famosas de Ronda y también de las más concurridas. Ubicada en la zona nueva, la Plaza del Socorro acoge dos importantes edificios de la ciudad: el Casino de Ronda y la Iglesia del Socorro. En el centro de esta plaza peatonal hay una fuente, un monumento a Hércules y una escultura en honor a Blas Infante.

Es el sitio perfecto para tomar una tapita antes o después de continuar con un paseo por la principal área comercial de Ronda: la calle Carrera Espinel.

Plaza de Toros

Ronda es la cuna de dos grandes dinastías de toreros españoles. En esta ciudad surgieron los Romero, con algunos de los toreros más singulares del siglo XVIII. De Pedro Romero dicen que mató a más de 5.000 toros sin recibir cornada alguna en toda su vida.

toreros de Ronda
Ronda es tierra de dos importantes dinastías de toreros

La segunda dinastía de toreros rondeños, con descendientes aún activo en la actualidad, son los Ordóñez. Antonio, el primero de esta saga de toreros, fue quien creó en 1954 la mundialmente conocida corrida goyesca, la gestión de la cuál todavía hoy día recae en manos de la familia.

A pesar de la importancia de la tauromaquia en la ciudad, en la actualidad tan solo hay corridas de toros en la plaza con motivo de la corrida goyesca y las fiestas de la ciudad. En el interior de la Plaza de Toros se pueden visitar el Museo de Tauromaquia, la Real Guarnicionería de la casa de Orleans y la Colección de armas de fuego antiguas. Aunque si te interesa mucho la tauromaquia, te recomendamos hacer una visita guiada por la Plaza de Toros de Ronda.

Estos son los lugares más emblemáticos que ver en Ronda. Nosotros, descubrimos estos rincones haciendo un free tour en Ronda. Sin embargo, si decides hacer una escapada de fin de semana y vas con más tiempo, te recomendamos bajar los escalones de la Casa del Rey Moro, visitar los baños árabes de Ronda y, ya puestos, acercarte al yacimiento arqueológico Acinipo y Setenil de las Bodegas, uno de los pueblos blancos ya pertenecientes a Cádiz pero ubicado a pocos kilómetros de Ronda.

Gastronomía rondeña

Algunos de los productos más famosos de la gastronomía de esta ciudad son la morcilla rondeña o el queso de cabra payoyo. Aunque, en repostería, lo más buscado las yemas de Ronda y los dulces de las monjas. Las primeras puedes encontrarlas en la confitería Las Campanas, en la Plaza del Socorro, donde a menudo se forma una cola de turistas y rondeños deseosos de endulzar su paladar.

Buceando un poco por Internet, encontrarás que el rabo de toro que sirven en el Restaurante Pedro Romero es de los más famosos de la ciudad. Para los interesados en algo aún más gourmet, no se pierdan el restaurante Bardal, de Benito Gómez, con estrella Michelín.

De nuestra visita en Ronda nos quedamos con dos lugares imprescindibles para el buen comer. El primero es el Restaurante Tabanco Los Arcos. Es imposible no pasar por delante del mismo y pararse ya que está a pocos metros del puente nuevo y siempre hay una cola de gente tapeando fuera mientras espera una mesa. Especializados en quesos y embutidos, la melva con atún no tiene desperdicio y también son famosos sus montaditos.

Para una experiencia gastronómica rondeña casera y de una calidad exquisita recomendamos Casa María, regentado por Isabel y Elías. En este pequeño restaurante familiar, podrás degustar por unos 30€ un menú cerrado que será sorpresa aunque siempre teniendo en cuenta posibles alergias y gustos. El menú siempre incluye 2 o 3 entrantes así como plato de pescado y carne y postre. Especial mención al pan tostado con tomate y sal negra. Ideal para ocasiones especiales y probar algo diferente en Ronda.

Y para despedirnos, no podemos pasar por alto la Casa del Jamón, sede de otra dinastía rondeña de gran relevancia. Se trata de la familia Corbacho, una familia de cortadores liderados por Leocadio, un maestro en el corte del jamón con más de 50 años de experiencia y al que se puede encontrar cortando ibéricos cada día en la Casa del Jamón, un espacio de 750 metros cuadrados que combina tienda, cafetería, Museo de la Matanza, bodega y hasta un espacio para cursos.

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