Bocadillos, agua, maletas, bolsas para las náuseas y  el último cassette de los Pitufos Maquineros… Recuerdo los viajes de verano al pueblo como una aventura digna de Indiana Jones. Al menos 10 horas en coche de Barcelona a Málaga. 10 horas en las que mi padre no soltaba el volante y escuchaba más de lo que querría la pregunta del millón: “¿Cuánto queda, papi?”.

Y qué decir de mi madre, un ojo puesto en la carretera y otro en nosotras, mientras soportaba los 30 grados al sol en aquel Seat Toledo que tantos años hizo posibles los reencuentros con la familia. Imagino que para ellos el trayecto debería hacerse eteeeeerno. Sí, sin duda, viajar en familia es un acto de valentía.  

En los últimos meses he conocido a varias madres viajeras y se merecen un monumento. Viajar con niños debe ser precioso pero también una ardua tarea. He visto padres con sus chiquillos haciendo el Camino de Santiago, madres porteando a sus bebés en cascadas de Tailandia, niños con una pataleta en medio del metro de Japón…Y siempre que lo veo pienso lo mismo: son heroínas, yo no podría.

La maternidad es algo que siento aún lejano. Siempre pienso que tengo muchas cosas que hacer antes de dar ese paso. Y, lo reconozco, esta forma de pensar es un error. Implica dar por hecho que la maternidad me privará de ciertos placeres como ir un jueves al cine o viajar a cualquier parte del mundo.

Para acabar con ese prejuicio que tantas de nosotras hemos interiorizado, desterrar el miedo a explorar el mundo con churumbeles y demostrar que se puede viajar en familia sin morir en el intento, he entrevistado a…

4 MADRES VIAJERAS: CLARA, ELENA, TAMARA Y PITITA

Clara, Elena, Tamara y Pitita tienen cada una su estilo, forma y tiempo de viaje pero todas trotan por el mundo en familia. Algunas alternan los viajes con periodos sedentarios, otras se han tomado un tiempo sabático para descubrir otros países o aprovechan vacaciones, puentes y fines de semana para dar rienda suelta a esta pasión única. Pero todas comparten algo: son madres viajeras. El caso de Pitita es el contrapunto en este reportaje. Ella viaja con su hija Carolina de 32 años quien, desde hace cinco, es también su mejor compañera de aventuras.

Para Clara, ser madre viajera “es un estilo de vida” que permite “seguir disfrutando de los viajes incluso después de tener hijos”. Porque al fin y al cabo, la vida sigue cuando la familia crece, simplemente se trata de adaptarse a la nueva situación. Sea como sea, Elena da en el clavo cuando dice que ser madre viajera es “ser aventurera, alocada, estresada y querer compartir con mis hijos un gran hobby

¿ORGANIZAR O IMPROVISAR?

Formas de viajar hay tantas como peces en el mar. Cada una de estas madres viajeras tiene sus trucos, manías y hábitos viajeros. Clara, por ejemplo, es incapaz de improvisar y le gusta planificar con tiempo porque también “es una forma de disfrutar del viaje antes de realizarlo”. Algo similar le pasa a Pitita, que aunque viaja con su hija adulta, prefiere preparar la ruta con la agencia porque considera que escoger los hoteles es una parte importante del viaje.

Organizar o improvisar un viaje no solo depende de los gustos o necesidades de la familia. El tiempo es un gran aliado en este sentido. Por eso, Elena y Tamara, madres viajeras a largo plazo, -la primera se ha pasado 5 meses viajando en familia por el sudeste asiático y la segunda vive viajando-  se decantan por la improvisación y, al no tener fecha de regreso, pueden permitirse el lujo de viajar a fuego lento, decidiendo el ritmo y destino en función del feeling que sienten con cada lugar o, como dice Elena, “dependiendo de si los niños se levantan bien o con el pie torcido”.

Olivia, la hija de 5 años de Clara

PROS Y CONTRAS DE VIAJAR CON NIÑOS

Si un viaje pudiera medirse en kilos, la balanza siempre pesaría más por el lado positivo. Sin embargo, toda moneda tiene su cara y su cruz. En una encuesta realizada a una treintena de mujeres de mi entorno, – mitad madres y mitad no- cerca del 42% consideran que viajar siendo madre es más difícil. Aun así, al 88% de las encuestadas les gusta viajar con los más pequeños.

Entre las cosas positivas de viajar con hijos, Elena y Clara se quedan con el hecho de ver el mundo a través de sus hijos. Elena insiste en lo importante de “disfrutar de las pequeñas cosas” mientras a Clara le apasiona ver cómo sus hijas, Olivia y Sofía, “se sorprenden con cosas que me pasarían inadvertidas”. Ambas apuntan también el aprendizaje que supone viajar de forma más relajada y disfrutarlo igualmente.

Tamara, Fran y Oliver (@mochiadictos) son una familia viajera nómada

Para Tamara, por ejemplo, viajar con Oliver les ha hecho más abiertos. Esta nómada digital reconoce que ella y su marido son “más bien tímidos con respecto a dar el primer paso para sociabilizar con otros viajeros, pero con Oliver es facilísimo”.

En el caso de Pitita y su hija Carolina, el punto fuerte de ser compañeras de viaje es que, como madre e hija, “la confianza y la complicidad es increíble”. Además, los papeles se intercambian y ahora es la hija quien se preocupa por cómo la madre vive el viaje.

Pitita y Carolina, madre e hija, están más unidas que nunca desde que también son compañeras viajeras

No es oro todo lo que reluce a la hora viajar con los más pequeños…

Para la treintena de mujeres encuestadas para este reportaje, la salud de sus hijos, que no se adaptan o se aburran son las cosas que más les preocupa. Aunque Elena, Clara, Tamara y Pitita creen que los aspectos negativos quedan en un segundo plano, Clara señala que “hay que hartarse de paciencia”. Elena echa de menos “tener más momentos de intimidad y relax con la pareja”; y Tamara reconoce que, por el momento, han dejado de hacer planes como “un trekking más complicado o actividades no aptas para bebés”.

VIAJAR TAMBIÉN ES UNA FORMA DE EDUCAR

En cierta ocasión dijo el escritor estadounidense Mark Twain que…

“viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente”

Trotar por el mundo nos hace más abiertos, tolerantes, críticos, espabilados y…¡hasta más guapos! Pero…¿qué pasa con los niños? ¿Es bueno sacarlos de la rutina a la que están acostumbrados? Después de hablar con estas cuatro madres viajeras…no me queda ninguna duda de que,…

SÍ, VIAJAR TAMBIÉN ES BUENO PARA LOS NIÑOS

Clara cree que “les aporta independencia, seguridad en ellos mismos y a la larga les da herramientas para enfrentarse a los cambios”. Además, insiste en que viajar es para ellos algo natural porque “los niños no tienen prejuicios ni ideas preconcebidas”. Y para muestra, un botón: “En uno de nuestros últimos viajes, Olivia vio a una mujer con burka y dijo: ‘Mira mamá, ¡¡en ese coche hay un ninja!!’. Nos reímos por esa inocencia y como se fijan en las cosas”, recuerda esta fotógrafa.

Elena, por su parte, reitera que durante sus 5 meses de viaje por Asia, Aleix y Arlet “han conocido diferentes culturas a decenas de personas, todas buenas, rincones increíbles, gastronomía exquisita, han visto animales, templos, edificios, en fin… Una educación excepcional”. Para esta banquera de Badalona, viajar “es la mejor educación que les podemos dar, una herencia en vida, tiempo de calidad con ellos”.

Tamara insiste en que viajando se convierten en “futuros adultos muchos más flexibles y con muchos menos prejuicios”. Además, en su caso particular, reconoce que le gustaría que Oliver aprendiera “a valorar lo afortunado que es y que no son necesarias mil cosas materiales para ser feliz”.

Elena, madre viajera que ha dedicado 5 meses a compartir con sus hijos su gran pasión: descubrir mundo
“#Viajar es la mejor educación que les podemos dar, una herencia en vida, tiempo de calidad con ellos” #viajarconniños #familiasviajeras #4en2mochilas Clic para tuitear

ENCONTRAR EL EQUILIBRIO: MADRE, VIAJERA, MUJER Y AMANTE

Después de hablar sobre maternidad con muchas mujeres, saco una conclusión clara: ser madre es un regalo y un “trabajo” para toda la vida, en el que estás disponible 24 horas al día, 365 al año…para siempre. La maternidad supone, además de sentir una felicidad sin palabras,… preocupación, dedicación y esfuerzo.

Clara, madre viajera y fotógrafa
Clara trabaja en el departamento de ventas de una empresa, es fotógrafa y no renuncia a ser madre viajera

Hay mujeres que primero se consideran madres y luego mujeres. Que anteponen la felicidad y la vida de sus hijos y su familia a las suyas. Esto pasaba especialmente hace décadas, cuando la presencia femenina estaba relegada exclusivamente al entorno doméstico.

Lo bueno es que hemos evolucionado, hemos aprendido que podemos ser madres sin dejar de ser mujeres y que irnos un sábado por la noche a cenar sin niños no nos convierte en malasmadres.

Sin embargo, conciliar tantos roles: madre, viajera, mujer y amante…resulta complicado con solo 24 horas al día. Clara reconoce que se organiza bastante bien e intenta llegar a todo. Una vez al año, por ejemplo, intenta hacer una escapada con su marido porque “sienta de maravilla” y aunque le encanta viajar con sus hijas “el tiempo en pareja es necesario”.

"Hemos aprendido que podemos ser #madres sin dejar de ser mujeres y que irnos un sábado por la noche a cenar sin niños no nos convierte en #malasmadres". #madresviajeras #viajarconniños #diadelamadre Clic para tuitear

Elena, con Aleix y Arlet con aún menos de 5 años, lo tuvo más complicado durante su viaje. “Durante 153 días hemos pasado 24 horas al día viajando con nuestros hijos. Cuando los peques se dormían por la noche, nosotros caíamos detrás”. Por suerte, las siestas o un ratito viendo dibujos con el móvil eran su momento de tregua: “Esos momentos para nosotros eran ORO”, confiesa.

Tamara también aprovecha las horas de sueño de su hijo para estar en pareja. Además, cuando Fran y Oliver salen sin ella a jugar o pasear, suele quedar con sus amigas, adelantar trabajo, o mimarse con tiempo para sí misma. Porque…sí, las madres viajeras…¡EXISTEN!

Tamara, madre viajera y nómada digital

Si quieres saber más sobre estas madres viajeras, no te pierdas las entrevistas a Clara, Elena, Tamara y Pitita y Carolina.

2 comentarios en “¿Madres viajeras? SÍ, SE PUEDE”

  1. Me ha encantado!!! Eres una profesional, como la copa de un pino!! Que agradable momento de lectura compartiendo diferentes puntos de vistas de otras mamis!!! Como siempre te digo… Me encantas, me encantáis

     
    1. Muchas gracias Elena!! Me alegro de que te haya gustado. Pensé que quizás salió un poco largo pero es que todo lo que me contasteis merecía la pena ser compartido para que otras madres lo vean y se animen también a viajar.

       

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