244 millones de personas fueron migrantes en 2015. Es decir, 244 millones de personas abandonaron sus hogares para trasladarse a otro en el mismo país o fuera de él. Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones, desde 1990 las tendencias migratorias han ido al alza. Y seguirá siendo así en un mundo globalizado como en el que vivimos. Uno de los países con mayor tradición migratoria es Irlanda. Durante nuestro viaje a Dublín visitamos EPIC, el Museo de la Emigración Irlandesa.

El Museo está ubicado al lado del río Liffey, desde el que millones de irlandeses zarparon en barco en busca de una vida mejor

El Museo de la Emigración Irlandesa: relatos de supervivencia, aventura y desesperación

La diáspora vivida en este país es realmente dramática. En los últimos 1.500 años, 10 millones de personas han abandonado Irlanda. Por eso, visitar EPIC, el Museo de la Emigración Irlandesa es también descubrir la influencia de Irlanda a lo largo y ancho del globo terráqueo: desde Estados Unidos a Australia, pasando por la India.

Sin embargo, lo que hace especial a este museo dedicado a la inmigración de irlandeses es la posibilidad de descubrir la historia de personas que se marcharon de su país el siglo pasado y de otras tantas que lo siguen haciendo a día de hoy.

Visitantes en el Museo de la Emigración Irlandesa
Visitantes en el Museo de la Emigración Irlandesa escuchan un testimonio

En 2016, por primera desde 2009, Irlanda registró una tasa de migración neta positiva. Es decir, por primera vez desde que arrancara la crisis económica, que Irlanda fue el primer país europeo en experimentar, se redujo drásticamente el número de ciudadanos que se marchan de la región.

Lo que hace especial al @EPICMuseumCHQ es descubrir relatos de inmigrantes irlandeses y emocionarse con sus historias de supervivencia, aventura, ilusión… #lovedublin @Descubreirlanda Clic para tuitear

El emigrante que decidió rendir homenaje a los emigrantes

La visita al EPIC comienza con unas palabras de Neville Isdell, el fundador del Museo. En cualquier otra pinacoteca del mundo estaríamos ante una mera bienvenida institucional. Sin embargo, Isdell, antes de ser ex presidente y CEO de Coca-Cola y fundador del Museo, fue emigrante. Fue en el invierno de 1945, con apenas 10 años, cuando Nevile se embarcó junto a sus padres en un barco desde Belfast a Liverpool y que les acabaría llevando hasta África.

Su carrera profesional le ha llevado a vivir y trabajar en los cinco continentes. En 2013, decidió comprar el edificio CHQ para cumplir un sueño: contar la historia de todos los irlandeses en el mundo.

Fundador Museo de la Inmigración Irlandesa

Vive una experiencia ÉPICa

La vista al Museo de la Emigración Irlandesa es un viaje de principio a fin. Se trata de una experiencia inmersiva e interactiva en la que, a través de pantallas, sensores de movimiento y audios históricos te convertirás en un inmigrante por tierras irlandesas. Incluso tendrás un pasaporte que deberás sellar en cada una de las 20 galerías del Museo.

Cada una de estas salas temáticas crea un diálogo interactivo con el visitante a través del que se explican las causas de este fenómeno migratorio (hambre, conflicto, trabajo…) y exponen los lazos culturales nacidos por el vínculo la Irlanda actual y la comunidad migratoria del país.

Las historias de algunos de los 10 millones de emigrantes irlandeses cobran vida, te entretienen y, lo más importante, te sacuden por dentro @EPICMuseumCHQ @Descubreirlanda #dublin #viajaraDublin #inmigración Clic para tuitear

Al final del trayecto, al atracar en la realidad, tu pasaporte será la carta de entrada para enviar una postal digital a tus seres queridos, todo un guiño al correo postal que hace centenares de años servía para mantener la conexión con familia y amigos.

El EPIC te presenta la cruda realidad de la inmigración irlandesa sin edulcorantes pero con sensibilidad. Gracias a la tecnología, las historias de algunos de los 10 millones de emigrantes irlandeses cobran vida, te entretienen y, lo más importante, te sacuden por dentro.

Libros, módulos audiovisuales y pantallas táctiles dejan de lado su aparente frialdad para zambullirnos en historias de supervivencia, aventura, desilusión, dolor, desesperación, valentía… emociones que vivió en sus carnes una de las protagonistas del Museo: Isabella McDougall, una huérfana que a los 16 años partió de Irlanda con destino Australia huyendo del hambre allá por 1848. Allá encontró trabajo y amor pero también formó una familia de 13 hijos que tuvo que capitanear en soledad tras el fallecimiento de su marido en 1872.

El edificio del Museo

Todo en este Museo tiene persigue un fin y tiene un sentido. También el edificio. El CHQ es un edificio georgiano de 1820 y toma el nombre del muelle en el que está ubicado: Custom House Quay.

Que este fuera el edificio escogido para albergar el Museo de la Emigración Irlandesa, tiene un gran simbolismo. Y es que está ubicado en los Docklands de Dublín, un área de la ciudad que se ha regenerado y convertido en la zona más moderna y de negocios de la capital irlandesa. Además, está a orillas del río Liffey, a través del que millones de irlandeses zarparon en barco en busca de una vida mejor lejos de la isla.

Visitar EPIC, el Museo de la Emigración Irlandesa

El Museo abre todos los días de 10 a 18:45 (la última entrada es a las 17h). La entrada tiene un precio de 15€ para los adultos y se puede comprar en taquilla o por Internet, donde a veces encontrarás un descuento del 10%. Si viajas a Dublín en familia y quieres visitar el museo, ubicado a 10 minutos de la calle principal O’Connell Street, también hay packs con descuento.

Además de visitar el Museo de la Emigración Irlandesa, descubre otros planes para descubrir la capital de Irlanda:

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