Paseando por Old Delhi, cerca de la Mezquita, un local nos invitó a subir a la terraza para disfrutar de estas vistas

Cuando decidimos viajar a la India, no teníamos muy claro si el país nos gustaría. Por eso, al final optamos por hacer un primer acercamiento con una ruta de viaje de 10 días por el norte de la India. Si nos gustaba, volveríamos más adelante.

Por si estáis en la misma situación, hoy os comparto nuestra ruta de viaje de 10 días por el norte de la India. Realmente, para esta primera toma de contacto, optamos por las ciudades más conocidas y turísticas del Norte (Nueva Delhi, Jaipur, Agra y Varanasi), aunque también dicen que esta zona es mucho más dura y difícil que el sur.

4 días en la caótica Nueva Delhi

Es la ciudad en la que mayor parte del tiempo pasamos. No solo por ser la capital, la más grande y tener más sitios y lugares que descubrir, también porque allí es donde vive Amanda y ella nos acogió. Por lo tanto, en este caso no podemos deciros un lugar concreto en el que alojaros. Estando en Delhi vimos:

  • Fuerte Rojo de Delhi. Se le conoce así por el color de su piedra arenisca. Sin embargo, su nombre en hindi es Lal Qila. Considerado Patrimonio de la Humanidad desde 2007, nosotros dimos un paseo por el exterior de esta fortaleza mogol y nos encantó. Aunque también es verdad que eran nuestras primeras horas en India y estábamos más alucinados por cómo nos miraba la gente que por el Fuerte. 
  • Old Delhi: La Delhi más visceral y cruda que podrás encontrar. Caos, bullicio, calles sucias y olores difíciles de soportar. Y eso que nosotros fuimos un domingo, que en teoría es un día más tranquilo. A pesar de todo, es una visita básica para conocer Nueva Delhi tal y como es. No olvides pasear por Chandni Chow, la calle principal de Old Delhi,  perfecta para realizar compras. Hay diferentes zonas en base a la actividad de los negocios que concentra: especias, libros, joyas, sastres…
  • Qutab Minar: visita imprescindible si quieres conocer el monumento islámico más antiguo de Nueva Delhi. Además, es el alminar de ladrillos más alto del mundo. Nos llamó la atención no solo lo bonito del lugar sino que los propios guardias de seguridad se ofrecen a hacerte fotos muy divertidas a cambio de unas pocas rupias. 
  • Lodi Gardens: el lugar perfecto para desconectar del bullicio y la contaminación de Delhi. Un pulmón de aire fresco para la ciudad perfecto para disfrutar de un paseo o simplemente descansando en el cesped. Encontrarás tumbas centenarias que visitar pero también es un lugar donde los locales hacen deporte, las parejas pasean o las familias se reúnen. 
  • Connaught Place: es una zona comercial histórica de la ciudad aunque parece ser que ha perdido cierto encanto con la presencia, cada vez más, de marcas de estilo occidental; lo que ha convertido este mercado en una zona de compras más pensada para la clase alta india. 
  • Rajpath: es la zona de embajadas y edificios del Gobierno. Para visitarla, lo más recomendable es hacerlo en rickshaw. Aunque no tiene mucho que ver, es curioso el contraste con el resto de la ciudad. Se trata de una zona mucho más limpia, tranquila y espaciosa que el resto de Nueva Delhi. Aquí encontrarás también la famosa Puerta de la India, un monumento en conmemoración de los soldados indios que murieron en la Primera Guerra Mundial y las Guerras Afganas de 1919. 
  • Tumba de Humayun: es un hermoso complejo de edificios propios de la arquitectura mogol. De hecho, es Patrimonio de la Humanidad. Además de diversas tumbas y mezquitas, dentro también está la Tumba del emperador Humayun. 
  • Hazrat Nizamuddin Darga: este lugar atrae a devotos sufíes de todo el mundo ya que en él descansa de sus santos más importante. Se encuentra en el barrio musulmán de Nizamuddin, al oeste de Nueva Delhi. Lo más curioso es que está rodeado por un mercado repleto de callejones con tiendas, vendedores ambulantes y mendigos. Para entrar hay que quitarse los zapatos y si eres mujer también hay que cubrirse la cabeza. 

Jaipur: 2 días

De Delhi cogimos un tren hasta Jaipur. Salía a las 7 de la mañana y había que estar una horita y media antes más o menos así que cogimos un UBER que nos dejó tirados mientras una jauría de perros callejeros no paraba de ladrarnos. A pesar de lo pronto que era pudimos pedir otro UBER que, este sí…¡apareció!

Si coges un tren en Delhi, ves con tiempo a la estación y pide a un sahayak que te ayude a buscar tu vagón. 

Los trenes en la India son un auténtico caos y más cuando los coges por primera vez. Es por eso que recomiendan llegar con bastante antelación ya que resulta un poco difícil, por ejemplo, saber cuál es tu vagón. En las estaciones sueles encontrar ‘coolies’, una especie de botones que van con una camisa roja a los que les puedes enseñar tu billete y te cogen el equipaje y te llevan justo a la parte del andén en la que tienes que esperar hasta que llegue tu tren. Si el tren ya ha llegado, incluso entran contigo y te indican el asiento exacto. A cambio, simplemente tienes que darles algunas rupias.

Por cierto, ‘coolie’ no sería la palabra más correcta para denominar el trabajo de estos hombres ya que se trata de un término despectivo de la época en que India era colonia británica. Desde 2016, el gobierno intenta modernizar el sistema ferroviario del país y entre algunas medidas figura un nuevo nombre para este oficio. Así estos, porteros o botones han pasado a llamarse “sahayaks”, que en Hindi significa ayudantes.


Jaipur fue nuestra primera ciudad por la India totalmente solos, sin el cobijo de Amanda. Llegamos un poco agobiados porque al salir estaba lleno de conductores de rickshaw que se ofrecían a llevarte. Nuestro hotel estaba muy cerca de la estación pero llovía y no nos apetecía mojarnos así que al final, Raoul, un tipo de 1.90 y que decía ser de Goa, nos llevó en su rickshaw. Durante el trayecto, nos comentó la posibilidad de hacernos de guía durante dos días. Además, nos enseñó vídeos de gente española a la que había hecho de guía y daban muy buenas valoraciones.

Llegados a este punto, es importante hacer un inciso. Raoul estuvo con nosotros el primer día y nos llevó a varios sitios pero…NUNCA OS FIÉIS. Al finalizar el primer día, le dimos tres cuartas partes del presupuesto que habíamos acordado, tal y como nos pidió. Y al día siguiente…apareció pero nos encalomó de conductor a un amigo suyo que, aunque lo hizo bien, no dominaba el idioma ni sabía tanto como él. ¿Conclusión? Nunca deis la mitad o más el primer día, dad menos aunque tengáis que pelearos un poco. Así el segundo día seguro que acuden ellos mismos en vez de enviar a un amigo o familiar. Os lo comentamos porque es habitual que acuerdes que te llevan ellos pero luego a mitad de trayecto puede que cambien de conductor sin decirte nada. Simplemente, por algún motivo, negocian un precio que pagarles al nuevo conductor con parte de lo que tú les has dado.

Alojamiento y dónde comer en Jaipur

En Jaipur, como en el resto de ciudades que visitamos por el norte de la India, estuvimos dos días. Nuestro alojamiento fue el Madhav Guest House (1258 rs). Lo cogimos a través de Booking porque tenía buenas valoraciones y era económico. La verdad que la única queja que tenemos del lugar es que el ventilador de la habitación hacía un ruido infernal, lo que nos obligó a ir parándolo de vez en cuando durante la noche. Pero claro, al pararlo, hacían un calor insorportable. Por otra parte, en este alojamiento las habitaciones no tienen cerradura, así que tienes que ponerle un candado.

Por cierto, no olvidéis subir a la terraza porque está genial y por la noche un poco de fresquito y tranquilidad después de un día caótico os irá la mar de bien.

Para comer, durante el día íbamos viendo sobre la marcha. Normalmente algo callejero o que tuviera buena pinta. ¡No os perdáis las samosas! Por la noche, ambos días cenamos en el restaurante del hotel de enfrente (Vinayak Guest House). Estaba también en una terraza y la comida era bastante económica. Además, por la noche suelen hacer un espectáculo típico y el segundo día pasamos un buen rato hablando con el chico que lo hacía. Nos contó cómo se vive en la India y también que el país está cambiando mucho en el tema de las relaciones amorosas. Según nos explicó, cada vez se dan menos los matrimonios concertados y también se producen casos de divorcios, etc. Él tenía 28 años y llevaba casado 10 y tenía 4 hijos…cuando nos preguntó si estábamos casados…la verdad es que no supimos cómo explicarle que para nosotros eso no era importante y que aún no queríamos formar una familia.

Qué ver en Jaipur

Como os hemos contado, nuestros dos días en Jaipur fuimos con un guía y su rickshaw. Nos llevó a ver varios sitios como…

  • la Ciudad Rosa (aunque de rosa ya no tiene absolutamente nada),
  • el Palacio del Agua,
  • Fuerte de Amber,
  • Chand Bawri, también conocido como Step Well.
Ubicado en Abhaneri, al final de las escaleras hay un tanque de agua. Se trata del pozo más antiguo del Rajastán y tiene una profundidad de unos 20 metros.

Además, esa jornada también aprovechamos para ir a ver el Templo de los Monos (Galwar Bagh). Fue uno de los sitios que más nos gustó. Está a unos 10km de Jaipur así que necesitarás ir en rickshaw, que te deja a los pies de una colina y después de andar unos 20 minutos llegas al templo. Si subes y en la bifurcación giras a la derecha llegas al Templo del Sol. Pero si sigues recto, llegas al de los Monos.

Es una zona en la que hay centenares de monos. Puedes darles incluso de comer. De hecho, en la entrada hay algunos hombres que venden cacahuetes. Sin embargo, yo no lo recomiendo mucho porque luego los monos te van persiguiendo. Conocimos una pareja de españoles que llevaban y hubo un momento que un mono se le subió en la mochila y a punto estuvo de quitársela. Desde fuera fue gracioso pero vaya susto se dio el pobre chaval.

Entrar es gratis a menos que lleves cámara. En ese caso, y por si quieres hacer fotos, creo recordar que tienes que pagar unas 300 rupias. Nos encantó no solo por todos los monos que vimos, muchos de ellos recién nacidos y colgados del pecho de su madre, sino también porque había un tanque de agua donde había muchísima gente local bañándose. Y la verdad que con el calor que hacía ganas no faltaban…aunque, como viene siendo habitual en la India, el agua no es que se viera muy limpia, para qué engañaros.

Agra: visita exprés para ver el Taj Mahal

Nos despedimos de Jaipur a la mañana siguiente, jueves, para ir a Agra, la ciudad en la que se encuentra el Taj Mahal y en la que poca cosa más que ver hay. En esta ciudad nos alojamos en el Rhine Hostel aunque solo fue una noche y…menos mal. Es el sitio que menos nos gustó de toda la India. Por barato que fuera, no estaba muy limpio y ¡no entendemos por qué tenía más de un 9 en Booking!

Las distancias en Jaipur, Delhi y Agra son muy largas y las calles están repletas de gente, coches, motos, vacas…si es tu primera vez, lo mejor es que te desplaces con rickshaw.

Al llegar a Agra también negociamos con un rickshaw para que nos llevara a todos los sitios durante nuestra estancia en la ciudad. Nos encanta caminar pero en la India las distancias son super largas y las calles están llenas de gente, coches, motos, rickshaw y vacas. Por lo tanto es realmente complicado hacerlo y lo más cómodo es contar con alguien que te lleve de sitio en sitio.

Taj Mahal desde los jardines de enfrente
El Taj Mahal visto desde los jardines donde debería estar construido un mausoleo para el emperador Shah Jahan 

Tras dejar las maletas, nuestro conductor, un hombre mayor realmente majo y muy divertido, nos llevó hasta el Taj Mahal. Sin duda, un sitio espectacular aunque tan archiconocido que estaba repleto de gente visitándolo. Pasear por todo el jardín hasta llegar a este mausoleo es realmente bonito aunque haya muchas personas. En nuestro caso, por ejemplo, estaban limpiando las fuentes y entonces todo el tanque de agua que suele verse por delante estaba vacío y le restaba un poco de encanto. Aun así, nos quedamos prendados y pasamos un par de horas visitando cada rincón.

Después, como ya se acercaba la tarde, fuimos a ver la puesta de sol desde los jardines que hay frente al Taj Mahal. La entrada cuesta unas 300 rupias pero las vistas son super bonitas para admirar todo el esplendor de esta maravilla del mundo. De hecho, el lugar desde el que vimos atardecer es donde debería haberse creado otro mausoleo en color negro que se uniría al Taj Mahal mediante un puente de oro. En este enlace podéis descubrir por qué no se construyó y la romántica historia de amor que oculta este monumento único.

Por cierto, la entrada son 1000 rupias e incluye una botella de agua para sobrellevar mejor las altas temperaturas y unas pantuflas de usar y tirar ya que para entrar es obligatorio descalzarse. Se recomienda entrar por la Puerta Sur y recordad que los viernes está cerrado.

Si estáis más de un día en Agra, también podéis visitar el baby Taj Mahal (mausoleo de Itimad-ud-Daulah), aunque en realidad no se parecen en nada. Se le conoce por ese nombre porque algunos consideran que es como un boceto del gran mausoleo. 


Como os contaba al inicio de este post, nuestra ruta de 10 días de viaje por el norte de India incluía la ciudad sagrada de Varanasi. Sin embargo, poco os puedo contar sobre esta maravilla ya que me puse mala los dos días que estuve. Lo poco que pudimos callejear, nos encantó. La percepción que tuvimos es de estar en una mezcla de Nueva Delhi (caos, mucha gente, animales por todas partes, etc) y Venecia ya que la zona más cercana al Ganges es un laberinto de callejones impresionantes. En definitiva, ya tenemos una excusa para volver a la India, aunque tampoco la necesitábamos.

Por cierto, si te ha gustado nuestra ruta, no te pierdas nuestros trucos y consejos para viajar por la India

Nos vemos a bordo, ¡tripulación! 

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