Hacer un gran viaje, dar la vuelta al mundo, tomarte un año sabático…llámalo como quieras. La cuestión es que todo el mundo ha soñado con ello alguna vez en su vida. ¿O acaso tú no lo has hecho? Hoy quiero hablaros un poquillo de porqué con los años he acabado deseando hacer un gran viaje. 

Hacer un gran viaje

Los primeros viajes

El gusanillo por viajar siempre ha estado conmigo, aunque hasta que no empecé a trabajar y tuve cierta independencia económica, mis viajes se reducían a las vacaciones de verano con mis padres en el pueblo y a las excursiones con el colegio. 

El primer viaje al extranjero fue el viaje de fin de curso de Bachillerato. Fuimos a Roma, una de mis ciudades favoritas. Ese mismo verano, me marché por primera vez de viaje por España con el que por entonces era mi novio: escogimos Valencia porque queríamos ver la Ciudad de las Artes y las Ciencias (siempre recordaré este lugar porque fue donde me he comido el mejor granizado de naranja de mi vida). 

Y a partir de ahí…he viajado todo lo que he podido y más. He ido sola a Madrid y Roma. He viajado a Londres, Budapest y he hecho el Camino de Santiago con una amiga y sus amigas, me he marchado con mi hermana a Menorca y Bélgica. En familia he recorrido París y Venecia. Y desde hace 6 años viajo en pareja, con Franc. Juntos hemos estado en Roma, París, Austria, Cádiz, Sevilla, Toledo, Galicia, Santander, el sur de Francia y Nueva York, entre otros destinos. Incluso nos marcamos un ida y vuelta a Ibiza en un día.  

Y luego está Vélez-Málaga, el lugar donde nací. A donde vuelvo cada año porque está la familia, porque lo añoro cuando estoy lejos y porque me encanta, sin más. 

LA DECISIÓN: hacer un gran viaje

No sé exactamente en qué momento empezamos a pensar en la posibilidad de hacer un gran viaje o “dar la vuelta al mundo”. Solo sé que en 2016 nos lo planteamos, en 2017 no dejábamos de darle vueltas y en 2018 nos lanzamos a ello. 

Al final, después de mucho meditarlo llegamos a una conclusión: somos jóvenes, no hay nada que nos ate y cuando volvamos tendremos toda la vida por delante para trabajar y comprar un piso o crear una familia (si queremos). Así que…nos liamos la manta a la cabeza y, ahora, mientras escribo estas palabras, llevamos 3 meses por el Sudeste Asiático.

No viajamos sin billete de vuelta porque en el plazo de un año nos gustaría volver a España, pero mientras…¡disfrutamos de este gran viaje que recordaremos toda la vida! 

¿Por qué hacer un gran viaje?

Pues como muchas cosas en la vida, cada quien te dará su propia respuesta y tendrá diversos motivos. Estos son mis 10 motivos para hacer un gran viaje:

  • Mientras más viajas, más te das cuenta de lo grande que es el mundo
  • Conoces gente amable, divertida, emprendedora,…
  • Descubres culturas
  • Experimentas nuevos sabores
  • Viajar te hace pensar: en lo bueno que tienes, en lo que dejaste en casa, en lo afortunada que eres por poder viajar y vivir con todas tus necesidades básicas cubiertas.
  • Vives al día. Al principio, no tener “controlado” lo que pasaría cada día me asustaba un poco. Sin embargo, luego te das cuenta de lo divertido que es vivir planeando lo justo, improvisando, decidiendo qué hacer o dónde estar en función de cómo te sientes y no de cuáles son tus obligaciones. 
  • Aprendes a adaptarte a la situación y el momento. A aceptar los días malos, a no intentar no enfadarte si las cosas no salen como esperas…(bueno, a mí esto todavía me cuesta un poco^^).
  • Desaprendes. Y lo haces en el buen sentido de la palabra porque viajar te ayuda a deshacerte, por ejemplo, de los muchos prejuicios que llevamos en la mochila, a veces sin darnos cuenta.
  • Creces y te fortaleces porque viajando probablemente hagas cosas que nunca habías imaginado o te habías planteado. Un ejemplo tonto: nunca había cogido una bici más de 5 minutos, nunca he tenido una. Un día viajando en Ipoh, Malasia, la cogí por primera vez para hacer una ruta. Acabamos haciendo 30km de bici por carreteras y autopistas.
  • Descubres otra forma de ver.  Guerra, violencia, desastres…las malas noticias abundan en el telediario y la prensa. Pero viajando te das cuenta de cuánta gente buena hay por el mundo. 

En definitiva, hacer un gran viaje de un mes, dos, seis o de años…te cambiará la vida de alguna manera. Viajar es más que acumular imágenes en tu retina y la vida es corta y el mundo grande…así que…¡a volar! 

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