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“Las mujeres llevamos una mochila histórica de presión social en torno a nuestra imagen y género”

mujeres autoestima

¡Hola tripulación!

Esta vez vengo con algo de retraso…pero traigo una entrevista muy especial. Hace unas semanas asistí a la presentación de una exposición de fotografía de Martina Matencio en ImaginCafé. Pensaba que iba a ver fotos y me encontré con ‘Desnuda tu autoestima’, un proyecto en manos de Noemí Conde y Aizea Villareal con el que buscan potenciar la autoestima de mujeres que han tenido algún tipo de Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA).

Fue una presentación fabulosa. Además de Noemí, Aizea y Martina había cerca de 30 personas que estuvimos debatiendo sobre los estereotipos en torno a la mujer, cómo se generan a través de los medios de comunicación y la sociedad y cómo pueden llegar a afectar a nuestro día a día. Realmente me emocioné mucho porque en algunos comentarios que se hicieron me vi reflejada. Estoy segura que muchas de nosotras no tenemos ningún tipo de TCA pero en algún momento de nuestras vida no nos hemos sentido a gusto con nuestro cuerpo.

Pero no me enrollo más…porque hoy todo el protagonismo es para Noemí y Aizea 😉

Contadme, ¿en qué momento os planteais que los estereotipos sobre cómo “debe” ser el cuerpo femenino están totalmente fuera de lugar?

Noemí Conde (NC): Cuando estudiaba psicología me vi reflejada en un libro que describía los trastornos de la conducta alimentaria. Fue en ese mismo instante en el que me di cuenta de que los tenía más cerca de lo que pensaba. Y es que yo creía que sería feliz si mi cuerpo era perfecto y anhelando ese cuerpo perfecto, me perdí.

Tras mucho tiempo de machacarme a mí misma por no aceptar mi físico y mis curvas, hubo un aviso en forma de enfermedad que me hizo detenerme en seco. La bulimia fue la que me ayudó a darme cuenta de que en mi interior había emociones sin gestionar y una niña interior que necesitaba ser escuchada. Desde este encuentro conmigo misma decidí dirigir mi carrera profesional a acompañar a mujeres que sufren cada día por su físico a aceptarse y quererse.

Aizea Villarreal (AV): Un día me encontré con un catálogo de bañadores en Ibiza con una modelo estupenda. Ella era esa mujer con cuerpo ideal de los anuncios. El cuerpo con el que todas soñamos. El cuerpo con el que nos prometen alcanzar la felicidad. Sin embargo, ella no sonreía nunca. Esta fue una de tantas experiencias que me hizo darme cuenta de que los estereotipos de belleza están siempre al servicio de la industria y, rara vez, de nuestro bienestar.

Desde el  movimiento expresivo corporal empecé a estudiar la percepción de nuestro cuerpo, autoestima y emociones.  Desde mi experiencia quiero compartir con las mujeres una nueva manera de mirarnos. Utilizar nuestra imagen como una herramienta de expresión libre.

¿Y cómo os encontrasteis y nació ‘Desnúdate Autoestima Corporal?

NC: Lo nuestro fue un flechazo, nos encontramos por casualidad en un curso para mujeres emprendedoras. No nos conocíamos y cada una de nosotras llevaba su propio proyecto bajo el brazo, pero fue empezar a hablar sobre nuestra visión y darnos cuenta de que queríamos iniciar juntas este camino para acompañar a las mujeres a querer su cuerpo.

Ahora, Desnúdate Autoestima Corporal es una realidad; desde nuestro espacio ofrecemos procesos de autoconocimiento centrados en trabajar la autoestima corporal y acompañar a personas que han pasado un Trastorno de la Conducta Alimentaria.

No conozco ninguna mujer de mi entorno que considere que es “perfecta”, es decir, que no tenga ningún complejo. Pero esto no suele pasar con los hombres. ¿Por qué es tan difícil que las mujeres nos sintamos a gusto con nuestro cuerpo?

AV: Las mujeres llevamos una mochila histórica de presión social en torno a nuestra imagen y género. Nuestras inseguridades y complejos están alimentados por las reglas de un sistema heteropatriarcal que nos exige ser “perfectas”; madres amorosas, hijas comprensivas, amantes salvajes, parejas comprensivas, profesionales excelentes, amables anfitrionas… Nuestro comportamiento es continuamente juzgado en base a estas normas sociales y quien se las salta es castigada con la no aceptación por una gran parte de nuestra sociedad.

Con nuestro cuerpo sucede exactamente lo mismo. Nos han enseñado que nuestro cuerpo ha de ser lo más parecido posible al estereotipo establecido: blanca, joven, delgada, pelo largo y liso. Esos son los requisitos oficiales para sentirnos queridas y aceptadas.

Así que luchamos por conseguir encajar con estos parámetros en muchos casos dejando de lado nuestro bienestar y calidad de vida. Hacemos dietas estrictas, nos depilamos, nos maquillamos cuando no nos apetece, nos machacamos en el gimnasio, nos dejamos la piel para poder ser aceptadas…

¿Cómo de habitual son los casos de TCA en mujeres? ¿Y qué hacéis vosotras para ayudarlas?

NC: Los TCA son la consecuencia de una sociedad con una baja autoestima corporal. En total, entre el 4,1% y el 5,2% de la población joven en España estaría afectada por algún TCA, según datos del (Centre d’Estudis Col·legials).

Para ser exactos, en nuestro país 117.000 mujeres y 1.100 hombres presentan TCA, en el 21,5% de los casos son crónicos y, además, hay un 6% de mortalidad, según datos recogidos por la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia – ACAB.

Los TCA son trastornos mentales caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión por el control de peso. Son trastornos de origen multifactorial, originados por la interacción de diferentes causas de origen biológico, psicológico, familiar y sociocultural. Son enfermedades que provocan consecuencias negativas tanto para la salud física como mental de la persona.

En Cataluña, por ejemplo, un 6,4% de los jóvenes de entre 12 y 24 años, 118.000 jóvenes, presentan algún tipo de TCA, una cifra que se ha triplicado en los últimos ocho años. Este dato es una radiografía de la preocupante tendencia en expansión que existe en torno a la baja autoestima corporal y la autoimagen negativa que sufre una gran parte de nuestra sociedad.

Desde Desnúdate, trabajamos la relación con el cuerpo. Nos centramos en procesos de recuperación de TCA, cuando la sintomatología física ya está controlada y entonces existe espacio para poder trabajar el tema emocional.

Aunque nos focalicemos en trastornos alimentarios, consideramos que hay muchas mujeres que pueden sentirse identificadas en la necesidad de trabajar la relación positiva con el cuerpo. Muchas mujeres hacen continuamente dietas, se obsesionan con el deporte o constantemente se centran en su imagen y puede que no se sientan identificadas con un TCA pero el nivel de sufrimiento puede llegar a ser el mismo, habiendo conductas de riesgo que pueden llegar a derivar en un posible trastorno futuro.

Desde Desnúdate ofrecemos Sesiones Individuales, Sesiones Grupales y Talleres Body Positive con el objetivo de ofrecer difusión y prevención en relación a la imagen corporal.

¿Qué metodología seguís?

NC: Nuestra metodología está centrada en trabajar la relación entre Mente-Cuerpo-Emoción desde una perspectiva holística, abierta y flexible. Durante los procesos de acompañamiento establecemos tres pilares fundamentales para lograr la mejora de la relación con el cuerpo: conocer el cuerpo, aceptarlo y quererlo.

En la charla hicisteis con el público un ejercicio muy sencillo pero que, a mí, me desmontó por completo. Nos pedisteis valorar nuestro cuerpo del 1 al 10 y después nos preguntasteis con quién nos comparamos. Yo no recuerdo de pequeña compararme con otros, ¿en qué momento de nuestra infancia o adolescencia empezamos a hacerlo y por qué?

NC: En realidad desde la infancia, como bebé que empieza a andar, caminar o hablar, empezamos con la imitación, es un proceso muy instintivo y básico.

Desde la imitación a nuestros padres aprendemos a movernos y a actuar ante la vida. Y a raíz de esa imitación como proceso de aprendizaje nace la comparación en el cómo ejecuto o hago aquello que quiero imitar y cómo lo hace la persona a quién estoy imitando.

Mediante la comparación y la imitación nos construimos como persona, aprendemos, creamos… Y evidentemente a raíz de la presión social a ser y ejecutar todo a la perfección, ésa comparación hace que llegue un momento en el que pueda a llegar a ser asfixiante, llevando a una exigencia por llegar a esa “perfección” que me he construido en mi mente y con la que me comparo constantemente.

¿Qué papel juegan los medios de comunicación, publicidad, etc en la construcción o el ideario del cuerpo perfecto? ¿Cómo pueden contribuir estos agentes a acabar con los estereotipos de la mujer “perfecta” asociadas al 90-60-90?

AV: Los medios de comunicación tienen una gran influencia en la relación que tenemos con nuestro cuerpo. Ellos construyen el referente del cuerpo ideal, ese cuerpo con el que nos comparamos. Los medios de comunicación bailan el agua a nuestro sistema capitalista y heteropatriarcal.

Generar insatisfacción hacia nuestro cuerpo es un negocio redondo para industrias multimillonarias como las de la dietética, la belleza y la moda. Por otra parte esta insatisfacción es una manera de tenernos controladas a las mujeres, perdemos mucho tiempo y energía en  esforzarnos por alcanzar el cuerpo ideal. Es una manera de sometimiento.

Del mismo modo en que los soportes mediáticos pueden reforzar en nosotras inseguridades, si se comunica de manera responsable los medios tienen la capacidad de difundir un mensaje que apoye la diversidad y el respeto hacia todo tipo de cuerpos. Uno de nuestros objetivos desde Desnúdate es poder formar a la/os comunicadora/es para que sean conscientes de cómo sus mensajes afectan directamente a la salud y el bienestar de las personas.

Vivimos en un momento donde estamos más expuestos que nunca, especialmente a través de las Redes donde manipular la imagen es facilísimo y donde cada vez chicas más jóvenes se pasan el día subiendo selfies y fotos de su cuerpo o chicas cuyos referentes son mujeres influencers a las que quieren imitar. Tengo la sensación de que eso no ayudará a crear mujeres fuertes y a gusto con ellas mismas sino mujeres que buscan la aprobación o los likes de otros y que construyen su personalidad o su futuro en base a otras mujeres a las que admiran…¿Nos están llevando las Redes a dar un paso atrás?

AV: Las redes sociales son un arma de doble filo, depende del uso que decidamos darles pueden ser devastadoras para nuestra autoestima o pueden ayudarnos a potenciarla.

Con las redes sociales aparece un nuevo paradigma de modelo: ya no nos comparamos con una modelo o una actriz, ahora lo hacemos con una mujer que es como tú y como yo pero que aparentemente tiene la vida perfecta. Ella ha conseguido lo que todas deseamos: es feliz, exitosa y además tiene un cuerpo 10.

Si nos comparamos con este tipo de perfiles, mirar las fotos ideales pueden llevarnos a desgastar nuestra autoestima “¿Por qué ella es así y yo no?” “Soy una desgraciada” “Mi vida, mi cuerpo y yo soy una mierda”.

Por otro lado, podemos utilizar las redes sociales a nivel terapéutico para quitarnos estos lastres y mostrarnos tal y como somos: imperfectas. En nuestra cuenta de Instagram @desnudateautoestima mostramos nuestras imperfecciones físicas, damos espacio a nuestras sombras internas y esa parte menos ideal. Muchas mujeres nos escriben para contarnos que se sienten liberadas al ver estas fotos.

¿Qué significa para vosotras ser bella como mujer? (entiendo que no reducís la belleza a la estética)

NC: El concepto de belleza es algo tan subjetivo e individual que evidentemente cada persona podría contestarte algo diferente. Para nosotras la belleza radica en la imperfección, en la naturalidad, en darte el permiso a ser y actuar tal y como sientes sin aplicar el juicio, la crítica o la duda al qué dirán.

Para nosotras la belleza va más allá de un concepto estético, no se trata de seguir hacia unos objetivos impuestos por la sociedad. Hablamos de una belleza individual y exclusiva de cada una que se construye a raíz de la propia conducta de cada una, aquello que desprende cada una desde su propia esencia y desde el dejarse sentir y hacer desde su estómago y su interior.

La belleza radica en tu propio ser de manera natural, sin tener que modificar nada exterior ni actuar de manera diferente a lo que eres. Como un paisaje es bello tal y como es con todo lo que conlleva.

Si tuvierais que recomendar un “ejercicio”,  “truco” o consejo para que aprendamos a querernos más, ¿cuál sería?

NC: A cada persona le pueden servir diferentes alternativas para sentirse seguras con ellas mismas. No obstante, nuestros ejercicios en sesión siempre pasan por nuestras tres aristas de MENTE – CUERPO – EMOCIÓN.

A partir de ahí, podríamos recomendaros un ejercicio que pase por las 3 áreas:

  • MENTE: Identifica esa voz que en muchas ocasiones te hace sentir insegura. Durante un día te proponemos que anotes todos aquellos pensamientos que aparecen y que te hacen sentir mal. Al final del día, cuestiona todas y cada una de esas afirmaciones.
  • CUERPO: El momento de la ducha que normalmente lo hacemos de manera automática sin atender a nuestro cuerpo es una oportunidad para hacer un escáner corporal y normalizar poco a poco partes del cuerpo con las que estoy “peleada”. Por ejemplo, céntrate en el momento de aplicación de la crema corporal y poco a poco ponte la crema en aquella o aquellas partes del cuerpo que te incomodan. Dedícate tiempo en ese masaje y trata esa parte del cuerpo como si fuera la primera vez que la ves.
  • EMOCIÓN: Dedica momentos a parar, a escucharte y a sentir. Una práctica muy recomendable es empezar a escribir. Escoge un día a la semana si te resulta difícil cada día y escribe a mano. Seguramente en un momento inicial será muy difícil y permítete que sea así. Pero poco a poco irán apareciendo más palabras en esas hojas, más sentimientos, más pensamientos que no se le dan salida y se quedan en bucle en nuestra mente en muchas ocasiones.

Para finalizar, la semana pasada celebramos el Día Internacional de la Mujer, y muchas mujeres salieron a la calle o decidieron hacer huelga para protestar contra la discriminación de la mujer no solo en el mundo laboral sino en muchas esferas de la vida. A nivel profesional o como emprendedoras que sois, ¿alguna vez os habéis sentido discriminadas por ser mujer?

AV: Ser mujer, joven y empresaria es todo un reto, a día de hoy todavía se cuestiona mucho más nuestra profesionalidad que la de los hombres. En muchos casos te infantilizan y hablan como si fueras una niña o no te toman en serio. Está claro que tenemos que esforzarnos muchísimo más que ellos para ser consideradas, aun habiendo realizado un trabajo excelente.

Hay mucho por hacer en el terreno laboral y también en el ámbito social-personal. En nuestro caso, las dos somos mayores de 30 y continuamente nos sentimos presionadas por el tema de la maternidad, cuando vemos que a nuestros colegas hombres de la misma edad nadie les pregunta si tienen hijos o si quieren tenerlos. Tampoco nadie les intenta convencer de que los tengan. Estamos hartas de tener que dar explicaciones y ser juzgadas por nuestro comportamiento. ¡¡Nuestra vida y nuestro cuerpo es nuestro y no de los demás!!

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