Las puertas de colores son perfectamente reconocibles y visibles en Dublín. Sin embargo, hay algunos secretos y curiosidades que te sorprenderán en tu viaje a Dublín.

5 historias que nadie te ha contado

De establo a hotel de cinco estrellas

El Duque de Wellington, sí, ese que está montado en un caballo con un cono en la cabeza en Glasgow, era dublinés. Decía que había nacido en un establo que ahora es un hotel de 5 estrellas, ni más ni menos que el Merrion Hotel.

Un León muy famoso

El l León de la Metro, el estudio de cine estadounidense, es irlandés. Nació, vivió y murió en el zoo de Dublín y se llamaba Slats. Fue la mascota de la Metro-Goldwyn-Mayer en los años 20 y su rugido… ¡no era suyo! Cuando salió por primera vez en pantalla todavía era época de cine mundo y nunca llegó a rugir en pantalla hasta 4 años después que, gracias a un fonógrafo, se incorporó a la imagen el sonido de un rugido.

Metro Goldwyn Mayer Lion GIF - Find & Share on GIPHY

El impuesto a las ventanas

Las ventanas superiores de los edificios son más pequeñas debido a… ¡el impuesto de las ventanas! Fue creado un 1696 por la corona británica para intentar sanear sus cuentas. Estaban hasta las cejas de deudas y fue la única solución que encontraron para poder pagar a sus prestamistas.

Con la window tax, los propietarios tenían la obligación de abonar unos chelines por cada una de las ventanas de su casa. Pero el tiro les salió por la culata al Rey Guillermo III de Inglaterra. Muchas familias, tanto ricas como humildes, decidieron entonces tapiar sus ventanas para ahorrarse el impuesto. Al eliminarse las fuentes de ventilación, y teniendo en cuenta que las ciudades aún carecían de alcantarillado y las medidas de higiene eran escasas, se produjo un aumento de enfermedades. Incluso murieron algunas personas. La gente protestó pero el impuesto se mantuvo vigente 150 años.

Lo más curioso es que incluso el Parlamento de Irlanda quiso zafarse del window tax. Por ello, las cortes del país se construyeron sin ventanas.

Momias en la catedral

En la Catedral de la Santísima Trinidad de Dublín hay unas reliquias únicas en el mundo. Al parecer, durante un tiempo el órgano no funcionó. Se pusieron a investigar y en uno de los tubos se encontraron un gato y un ratón. A día de hoy, sus momias están expuestas en la Catedral. Todo indica que allá por 1850 el gato perseguía a la rata, que huyó metiéndose dentro del tubo, se quedaron atrapados hasta que los encontraron momificados en el interior del instrumento musical.

O’Connell Bridge: un puente muy particular

El famoso puente O’Connell es el único puente de tráfico de Europa más ancho que largo. Y no solo eso, en sus orígenes estaba compuesto de cuerdas y solo podían pasar un hombre y un burro al mismo tiempo.

Qué ver en tu viaje a Dublín

Hay muchas cosas que ver y hacer en Dublín, aquí te dejamos algunas recomendaciones:

Y si buscas alojamiento para tu viaje a Dublín que cumpla con las tres B (bueno, bonito y barato) prueba con el Gardiner House o el Garden Lane Backpackers.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.