¡Hola tripulación!

El viaje que os traigo hoy no hay nadie en el mundo que lo haya hecho pero las próximas generaciones lo vivirán si nosotros no hacemos nada para cambiarlo. Hoy os quiero hablar del cambio climático.

Por mi trabajo, he escrito y leído muchas noticias sobre el cambio climático. Quizás por eso estoy algo más concienciada al respecto. Por eso cuando me enteré que Aigües de Barcelona organizaba en Barcelona la exposición The Zone of Hope, no dudé ni un instante en reservar fecha para asistir.

Aunque cada día se habla más del cambio climático en los medios de comunicación, todavía hay mucha gente que no sabe qué es, pone en duda su existencia o incluso desconoce sus efectos. A todos ellos les recomiendo visitar The Zone of Hope.

Se trata de una exposición que, a través de la realidad virtual, nos permite experimentar en nuestras propias carnes los efectos del cambio climático.

¿Cómo viví el cambio climático?

La exposición merece la pena no solo por conocer más de cerca las consecuencias del cambio climático sino como experiencia sensorial y para tener una primera toma de contacto con la realidad virtual.

La visita suele hacerse en parejas o grupo de cuatro personas. En nuestro caso, la hicimos con otra pareja. Al llegar, una chica te explica en qué consiste, te toman una foto y, posteriormente, te ponen una mochila, las gafas de realidad virtual y los auriculares.

A partir de ahí…¡bienvenido a la realidad virtual para conocer el cambio climático! El recorrido durante unos 15 o 20 minutos en los que vas acompañado por Violeta, la protagonista de la historia.

The Zone of Hope, a través de puertas virtuales, nos lleva por 2038, 2068 y 2093, y nos enseña cómo que el desafío del cambio climático es real. Es Violeta quien nos acompaña a través de estos escenarios, mostrándonos el impacto del cambio climático. Así conocemos como el deshielo está afectando a los osos polares hasta el punto de que se comen entre ellos cuando no tienen comida. En esta parte sentimos el frío y el tacto rugoso de una cueva de hielo gracias a los sensores que te pondrán en las manos.

Pero Violeta también nos muestra cómo seria en Barcelona el impacto de este deshielo. La ciudad quedaría cubierta por el mar, debido a las inundaciones. Por eso vemos una Plaza España futurista, repleta de luces de neón con avisos de Protección Civil para no salir de nuestras casas y lanchas circulando a toda velocidad por la ciudad.

El último escenario nos lleva a 2093, año en que Violeta ya es una mujer anciana a la que le afectan las temperaturas de más de 45 grados. Año en el que podemos ver cómo el pantano de Baells está totalmente seco y poblado por cactus. Un año en el que las restricciones de agua son una realidad y los ciudadanos solo tienen acceso a este suministro básico para la humanidad en unas horas concretas del día.

Actuar para combatir el cambio climático

La exposición finaliza con un vídeo donde vemos a Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, negar la existencia del cambio climático. Pero también nos encontramos con un futuro más prometedor y optimista si nos quedamos con los vídeos de grandes líderes como Al Gore o Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, aseguran que otro futuro es posible.

Finalmente, y para que The Zone of Hope no se quede en una mera exposición, te encontrarás ante una pantalla con ideas para combatir el cambio climático. Aquellas que escojas te llegarán por email, invitándote a cumplir con tu compromiso y, sobre todo, para que no te olvides de que el cambio climático es real.

Nos vemos a bordo,

N.

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