Hola tripulación,

Aquí estoy un domingo más. Antes que nada, gracias por la acogida que tuvo la entrevista con Amanda, donde nos habló sobre su vida en la India trabajando para una ONG y lo importante de aprender viajando. Os prometo traer más contenido con ese formato J

Esta semana os quiero hablar del Templo Expiatorio del Sagrado Corazón, más conocido popularmente como el Templo del Tibidabo. Sí, lo sé, no traigo nada nuevo, hay tropecientos post circulando por Internet sobre el Tibidabo, su parque de atracciones, la montaña, etc.

Llevo 22 años viviendo en Barcelona y tengo que reconocer que nunca había entrado al Templo del Tibidado. Sí, TENGO DELITO. Así que el plan para este sábado, aprovechando el buen tiempo, era coger la moto, y llegar hasta el Tibidabo disfrutando de las curvas y las vistas desde la Carretera de la Rabassada para después visitar el Templo.

Jpeg

Historia del Templo del Tibidabo

El Templo es un icono del skyline de Barcelona y cuando lo ves de cerca es aún más impresionante. Tan majestuoso y hermoso, es magnífico que pueda verse desde tantas partes de la ciudad.

La primera vez que se habló de construir el Templo del Tibidabo fue allá por finales del siglo XIX. Corría el rumor de que en la zona se construiría un templo protestante y un hotel casino. Para evitarlo, una Junta de Caballeros Católicos se hizo con el terreno y en 1886 lo cedió a San Juan Bosco. Y a partir de ahí, surgió la idea de construir un gran templo en la montaña más alta de Barcelona y dedicarlo al Sagrado Corazón de Jesús.

Ese mismo año se construyó una ermita que, con el paso de los años, se convertiría en el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón. Las obras empezaron en 1902 y la construcción del templo del Tibidabo quedó en manos de Enric Sagnier. No fue hasta 1961 que  Josep Mara Sagnier, hijo del arquitecto, finalizó la construcción del templo.

El día en que se puso la primera piedra del Templo, el por aquel entonces obispo de Barcelona, Salvador Casañas i Pagès, habló del mismo como “el nuevo Montmartre de Barcelona”. Y es que el Templo del Tibidabo y la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús de Montmatre, en París, tienen ciertas similitudes, además de llevar el mismo nombre y estar ambas ubicadas en la cima de una montaña.

Jpeg

Visitar el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón

La entrada al Templo es gratuita. Cualquier día de la semana entre las 11 y las 18h (de junio a septiembre no cierra hasta las 20h) podrás acceder a la cripta y el templo. Aunque si quieres ver la imagen del Sagrado Corazón y disfrutar de las vistas de la ciudad desde lo alto del Templo tendrás que abonar 3,50 euros para coger el ascensor en el interior de la basílica y subir a la terraza del templo.

Si te interesa ir a misa, los días laborables puedes hacerlo a las 8, las 12, las 17 o las 19h en la capilla del Santísimo. Domingos y festivos se celebra misa en las mismas horas pero también a las 10 y las 11.

Jpeg

Cómo llegar al Tibidabo

El templo se ubica en la montaña del Tibidabo, que forma parte de la Sierra de Collserola. Esta montaña es, además, el punto más alto de la ciudad condal. Por lo que imaginaros cómo de increíbles pueden ser las vistas. Aunque la contaminación de la ciudad hace que a veces una capa gris le quite el encanto a ese skyline de la ciudad.

Para llegar al Templo hay que subir hasta la montaña y se puede hacer con vehículo privado o en transporte público. En este segundo caso, hay tres opciones para subir hasta el Tibidabo.

  1. Coger en Plaza Cataluña el autobús T2A.
  2. Ir en Ferrocarrils Catalans de la Generalitat (FGC):
  • Línea 7 hasta Av. Tibidabo. Después tendrás que coger el tranvía azul, un histórico tranvía de la ciudad, y subir en el Funicular.
  • Línea S1 o S2 hasta Peu del Funicular. Allí tendréis que coger el Funicular de Vallvidrera, bajaros en Vallvidrera superior y coger el autobús 111, que os dejará en la puerta del Templo y del parque de atracciones.

¿Qué hacer en el Tibidabo?

Además de visitar el Templo del Tibidabo, también puedes disfrutar de una caminata por la Sierra de Collserola o pasar un día en el Parque de Atracciones del Tibidabo.

Y hasta aquí la excursión de hoy con la nave. Espero que os haya gustado y, ya sabéis…

¡Nos vemos a bordo el próximo domingo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *