Una de las mejores experiencias de mi vida ha sido hacer el Camino de Santiago. Es difícil describir lo que se siente al madrugar, pasarte horas andando, hablar con desconocidos, disfrutar de la naturaleza…

Es una experiencia casi religiosa, como cantaba Enrique, aunque cierto es que la mayoría de gente que hoy en día se pone las botas para recorrer este camino, no lo hace por motivos religiosos. En mi caso, lo he hecho en dos ocasiones (en 2010 y 2012), siempre el mismo tramo: desde Ponferrada hasta Santiago, unos 200 km. ¡Ahora sueño con hacerlo entero andando!

Pero sin más dilación, vamos al grano y os dejo con 10 razones para hacer el Camino de Santiago

  1. Es más que un viaje, es un reto. Cuando llegues a la Catedral de Santiago sentirás orgullo por haber superado el dolor de pies, las horas de camino, el peso de la mochila…Vamos, yo me sentí la reina del mundo.
  2. Harás grandes amistades. Una de las mejores cosas del Camino de Santiago es el contacto con la gente. Da igual de dónde vengas, la edad que tengas, si vas solo o acompañado, en algún momento del trayecto conocerás gente con la que compartirás camino y grandes momentos. Algunos de ellos, como me sucedió a mí, se convertirán en amigos para siempre.
  3. Disfrutarás de paisajes y vistas preciosas. Creo que siempre recordaré las vistas desde O’Cebreiro al Alto de Poio. Realmente no se veía nada porque esta lleno de nubes y eso fue precioso, ¡como si estuviera por encima de las nubes!
  4. Es más económico que otro tipo de turismo, aunque tampoco te esperes duros a cuatro pesetas. Mientras más cerca de Galicia estés, más se encarecen los hostales pero, aún así, si lo planeas bien puedes pasar un par de semanas haciendo el Camino de Santiago sin dejarte un ojo de la cara.
  5. Conocerás otras culturas. El Camino de Santiago lo hace gente que viene desde todas partes del mundo. Probablemente acabes haciendo más miga con los españoles pero yo recuerdo un padre mexicano con sus 3 hijos de 5, 8 y 12 años; un canadiense un poco loco con el que me reí mucho y ¡¡¡un chico que venía desde Roma!!!!
  6. Harás deporte. ¡Y mucho! De hecho, es importante cuidarte durante todo el trayecto, dejar descansar el cuerpo por la tarde o curar las ampollas para no lesionarte y que puedas llegar sano y salvo a tu destino.
  7. Aprenderás a estar en soledad. Puede que vayas con un grupo de amigos pero durante el Camino, habrá algún momento en que andes solo, a tu ritmo. Y esos ratitos son magníficos para pensar en cualquier cosa o en nada, ¡lo que prefieras! Será como hacer un poco de terapia contigo mismo, rodeado de naturaleza.
  8. Gozarás de la gastronomía local. Aiii, no te pierdas un buen pulpo en Melide, un buen desayuno con pan casero de pueblo o una copita de Albariño.
  9.  Estarás en contacto con la naturaleza día y noche. Yo que vivo en Barcelona, cuando regresé echaba taaaanto de menos respirar aire puro y notarlo en los pulmones…¡Es increíble como esas sensaciones tan sencillas son de las mejores!
  10. ¡Repetirás! No conozco a nadie que haya hecho el Camino de Santiago y no quiera repetirlo. Lo que sientes haciendo el Camino, no lo sentirás en ningún lugar del planeta.

¿Aún no te he convencido para hacer el Camino de Santiago? No pasa nada, quizás no sea el momento. Pero si quieres hacerlo, que nada te frene. Es decir, no hace falta ser atleta o estar super en forma para hacerlo. La primera vez que hice el Camino de Santiago, lo decidí una semana antes de irme…¡y llegué a Santiago sin morir en el intento y más feliz que una perdiz!

Nos vemos a bordo,

N.

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